El personal de
apoyo ayudará en la movilización, cuando sea necesario, al Personal de Enfermería,
buscando mover y acomodar al paciente en la cama, de forma que se sienta
confortable y cómodo. Con cambios posturales frecuentes y buenas posiciones se
evitan las úlceras por. Las movilizaciones frecuentes mejoran el tono muscular,
la respiración y la circulación.
Pero antes
de movilizar al paciente encamado debemos tener en cuenta su estado y
conocer si puede colaborar con nosotros o no es posible su ayuda para cambiarlo
de postura.
Paciente colaborador
- Con una sola persona es suficiente.
- Nos colocaremos junto a la cama del enfermo, frente a él y a la altura de su cadera.
- Decimos al paciente que agarre a la cabecera de la cama y flexionando sus rodillas, coloque la planta de los pies apoyando sobre la superficie de la cama;
- Entonces colocamos nuestros brazos por debajo de las caderas del paciente;
- Se le pedirá al paciente que haciendo fuerza con sus pies y brazos intente elevarse
- Es entonces cuando la auxiliar o el celador deben ayudar al enfermo a subir hacia la cabecera.
- Si el paciente se encuentra bastante ágil, puede realizar él solo esta movilización.
Paciente no colaborador
- Necesitamos de dos personas para la movilización.
- Nos colocamos cada persona a un lado de la cama.
- Debemos colocar los pies separados, así como las rodillas ligeramente flexionadas.
- Retirar la ropa superior de la cama, así como la almohada del paciente;
- Las auxiliares o celadores introducen un brazo por debajo del hombro del paciente y el otro debajo del muslo. Sujetan al paciente y lo levantan con cuidado hasta llevarlo a la posición deseada.
En la próxima y última de las entradas respectivas a la movilización de paciente repasaremos los cambios posturales sus tipos y utilidad.
¡Un saludo!

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