¡Buenas! En las próximas entradas profundizaremos en la movilización de pacientes encamados, tanto colaboradores como no colaboradores y en cuidarnos a nosotros mismos para evitar lesiones o molestias. Pero primero comenzaremos por lo básico, ¿qué es la movilización de los pacientes y para qué sirve?
Algunas
de las personas en residencias de ancianos o en centros hospitalarios tienen
disminuidas sus capacidades a causa de su avanzada edad o por la fase aguda de
alguna enfermedad o intervención, por lo en muchos casos no pueden movilizarse
por sí mismos y necesitan de la ayuda del personal sanitario para realizar
dichos movimientos. Éstos deben ser realizados siguiendo unas normas mínimas
establecidas para disminuir los riesgos y favorecer la comodidad.
La
movilización de los enfermos comprende las técnicas para colocarles y moverles
correctamente en la cama, así como el movimiento que deben realizar en la
habitación o el transporte a otros lugares del hospital o la residencia a
través de sillas de ruedas, camillas o en la propia cama.
Los cambios
posturales son las modificaciones realizadas en la postura
corporal del paciente encamado. Para realizar estos cambios se deben seguir
unas normas generales tales como:
- Preparar el área donde se va a trabajar, quitando aquellos elementos que puedan entorpecernos.
- Procurar realizar el esfuerzo con los músculos mayores y más fuertes (muslos y piernas).
- Acercarnos lo máximo posible a la cama del enfermo para que el esfuerzo sea menor, y la columna vertebral debe estar erguida.
- Es preferible deslizar y empujar, que levantar.
- Cuando sea posible, debe actuar más de una persona.
En las próximas entradas nos centraremos en la movilización de pacientes y en medidas de autocuidado previas a la movilización.
¡Un saludo!

Comentarios
Publicar un comentario